domingo, 29 de noviembre de 2015

Crobot + Scorpion Child - Barcelona 25 de Noviembre de 2015 - Razzmatazz 3

Doble cartel atómico para un servidor, una giras conjunta de ensueño para cualquier amante del renovado classic hard rock con dos formaciones jóvenes de descomunal potencial. Una velada a priori inolvidable. Y sin embargo, por distintos factores, no terminó siendo tan redonda como era de esperar. 

Scorpion Child son una de mis niñas bonitas desde hace un par de años. Su homónimo debut me parece todo un clásico de la presente década, un gigante tratado del mejor hard setentero puesto al día, y, paulatinamente, se han ido convirtiendo en una mis formaciones noveles de cabecera. Formalmente, el directo de Scorpion Child cumplió sobradamente las expectativas. Aunque el baile de componentes alrededor del nucleo duro (la voz de Aryn Jonathan Black y la guitarra de Christopher Jay Cowart) haya sido una constante en su corta historia, el actual line up, en el que alcanza especial protagonismo el recién incorporado teclista AJ Vincent, -quién inyecta una notable acidez al sonido Child en detrimento de la carga guitarrera- se muestra completamente compenetrado y se las arregla para sonar como un cañón. Además, el contar con la carta Black, frontman fuera de serie dotado de aceptable garganta, aureola de macho alfa e infinito catálogo de gestos, muecas, pasos de baile y demás truquillos de escenario, es una garantía de partida ganada.

Con todo, y repito, las virtudes fueron mayoría, Scorpion Child cometieron el error de joder el show basando el set list en los temas que conformarán su segunda entrega discográfica a editar en febrero de 2016. Buenas canciones, OK, pero no puedes descolocar a tus fans de esta manera. Estos caprichos se los podían permitir los Guns N' Roses del verano de 1991 y pocos más. Entiendo que, tras años defendiéndolas en directo, estén hasta las pelotas de canciones como "Antioch", "Salvation Slave" o "In the Arms of Ecstasy" y se mueran de ganas de rodar composiciones recientes, pero trantándose de una primera visita a suelo español, los experimentos con gaseosa. En definitiva, jolgorio generalizado en las tremendas recreaciones de viejas conocidas como "Kings Highway", "Polygon of Eyes", "The Secret Spot" y "Liquor" y moderado interés, emoción contenida, ante la avalancha de "estrenos", durante los que, sin duda, la banda se lo estaba pasando mejor que el público.

Por su parte, Crobot -quienes salieron a hombros de la vecina Rocksound meses atrás- arropados por el entusiasmo de una inesperada -al menos por mí- y excitadísima grada joven que coreó y cabeceó sin cesar, cuajaron una primera media hora de recital para enmarcar. Comandados por ese dibujo animado de carne y hueso llamado Brandon Yeagley, Crobot incendiaron la pequeña de Razzmatazz al condensar en el tramo inicial bombazos como "The Legend of the Spaceborne Killer", "Skull of Geronimo", "Cloud Spiller", "Nowhere to Hide" o "Chupacabra", lo mejor de su único larga duración, vaya. En serio, durante esa media horita, por intensidad e hiperactividad de la banda y efectismo de esos temas, uno debe pellizcarse y se plantea si no estará viviendo el mejor concierto de la temporada. Sin embargo, traspasado el ecuador del mismo y desgranados los highlights, la limitada variedad estilística que exhiben los de Pennsylvania terminó lastrando el show: los inicialmente impactantes riff de corte Rage Against The Machine se tornaron repetitivos, cada nueva canción parecía un refrito de la anterior, cierto tedio se apoderó del respetable y, duele reconocerlo, durante los últimos coletazos del prolongadísimo setlist de 18 temas llegué a implorar internamente la llegada de un liberador "this is the last song".

1 comentario:

Anónimo dijo...

Estuvo muy bien Scorpion Child pero podia a ver sido mucho mejor si hubieran tocado mas temas conocidos, en fin igual su proximo disco es una obra maestra y hemos sido testigos de algo grande


Txema

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